Indice del Blog de Piedras

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Francisco Báez Rodríguez, nacido y avecindado en Chilangolandia. Aprendiz de todo. Maestro de pocas cosas.

Wednesday, August 16, 2006

Biopics


Mis primeros cinco años
Mi debut en la tele
De los 5 hasta los 8 años
Hasta los 10 años
A los 11 años, el beisbol
1966
1967, besos y rimas
Augustinian Academy Blues
1968, un año axial
Las olimpiadas del 68
Marcha olímpica
José Agustín y mis cuates marcianos de la prepa
Roqueros quinceañeros
Meet The Saddys
Extraño Coloquio y otros pininos
La mota, el rock, las lecturas
Pancho & Janette/ sitting on a tree...
Música, futbol y Ángel
Miami y la boda de Martha
Palabra
(Mitos geniales I: Lalo Del Mazo)
Servicio Militar Nacional
La Librería Leibnitz
Noviciado sexual
El F.U.P.P... y el 10 de junio
(El día que conocí a Raúl Velasco)
Avándaro
Nueva York
Análisis y los cursos de invierno
Introducción a la E.N.E.
(El movimiento estensista)
La Edad del Rock
Aguaceros, besos y medallas no intercambiadas
La Mira y Playa Azul
(Mitos geniales II. El Maese Lavalle)
Tres estéticas
Tenejapa
El taller de Huberto Batis
Grilla II
(Mitos geniales III. Chungtar Chong, Líder, Poeta y Vaina)
Lapsus
Los Socialpadrotes
La Casa bajo Las Brisas
¿No queremos apertura? ¿Queremos revolución?
Buscando chamba
(La jornada de un escrutador)
Entre el rollo y la revolución chilena
Tres viajes
Visitando a Changó
Una oferta que no podía rechazar
De gira con Echeverría I
De gira con Echeverría II
De gira con Echeverría III
De gira con Echeverría IV
De gira con Echeverría V
De gira con Echeverría VI
De gira con Echeverría VII
De gira con Echeverría VIII
De gira con Echeverría IX (y último)
Noches de Skadarlija I
Noches de Skadarlija II
Roma, Perugia, Módena
(Mitos geniales IV: Alfonso Solares)
El humo
Perugia era una fiesta I
Perugia era una fiesta II
Perugia era una fiesta III (y la noche romana)
Perugia era una fiesta IV
(Mitos geniales V: José Luis López de Zavala y Kapito)
(La matanza de Brescia, la estrategia de la tensión y el Compromiso Histórico)
Perugia era una fiesta V
Regreso a Yugoslavia
1974: Un Mundial a retazos
Entre Socratitos y Kazantzakis
Una salida in extremis
Perugia revisitada I: con Helga, el Umbria Jazz y el rescate de Inge
La matanza del Italicus
Perugia revisitada: sobreviviendo con Mársico
En pos de casa modenesa
La Conferencia Mundial de Alimentación
La Facoltà
Tensiones y cajas de embalaje
La fumana
Pantagruel sin una lira
La ronda de los calentadores
La saga del cheque
El Loco, el Cremlino, el Gran Partido
Maschio sciovinista
Beca, pasaporte y una combi con placas de Singapur
Noches oscuras en París
Funerales rojos
Victorias y despedidas
Elecciones regionales
Exámenes (y los orígenes del fascismo)
El tren estudiantil, Holanda... y México
El otro shock cultural
Mis (pocas) putas tristes
...Y se gestaba la gesta obrera
Vadillo y los hippies
Materias fundamentales
Salvatore Biasco y el fin de una era
Riccardo Parboni y el señoriaje del dólar
Las Tres Gracias
(El crimen del Circeo)
Pasta de estrellitas
Meet the Watsons of London
A clases con Umberto Eco
I messicani sfigati e il messicano fighino
Beber en la montaña
Una plática con Ivan Illich
La cebolla familia
Semana Santa en Roma y Perugia
Breve rosario de anécdotas italianas I
Sentimientos y escaladas
Elecciones políticas
Llega la mamma y nos echamos un tour
Un elefante pidiendo autostop
Marruecos era un alucine
A solas por España
Un hambriento y un perdido
Entre Keynes y la devaluación
El 18 Brumario de Luis Echeverría
Lecciones de manejo
Un amigo en llamas
(Yo esquié con Tomba, La Bomba)
(Mitos geniales VI: Edgar Aeropoeta)
Bolonia y el movimiento estudiantil de 1977
Dito dito dito, orgasmo garantito
Segundo rosario de anécdotas italianas
Los proyectos de tesis
Cartas y periódicos
Patrizia de Candia y un programa de radio
Un viaje al sur de Italia
Inglaterra y Escocia (pero no Gretna Green)
Festival de L'Unità, daiquirís y sangrías
El canto de cisne de la ultra
Adioses y designios
Paréntesis chilango
Rumbo a la UAS
Una ceremonia sencilla
El profesor novicio
Mis primeros alumnos
Sobrevivientes de una curva
En el PMT, primeras grillas
Lluvia de balas en Culiacán
Por la sierra de Monteverde
I Asamblea Estatal del PMT en Sinaloa (I) 
La I Asamblea Estatal del PMT en Sinaloa (II)
Culiacán cotidiano
1978, "¡Empatamos, Pilar!" 
Ante la reforma política de JLP 
Verano en la biblioteca del Colmex 
Por La Cruz de Elota y otros caminos de Sinaloa 
Personajes culichis
El partido, en la universidad
(Mitos Geniales VII: Toño Cárdenas y la dianética)
La visita secreta de Gordillo 
Año nuevo de 1979 en Cuba 
Sindicalismo universitario... y campesino 
Mi René y la ACHIS 
Una carta al Comité Nacional 
Las elecciones de 1979 
La presentación de la tesis
Un verano muy teatral
Split, Mostar, Sarajevo
Bulgaria y la propaganda yanqui
De regreso al "subde"
La invasión de Guamúchil 
La fundación del SUNTU
La visita de Heberto Castillo
La Tendencia de Gordillo en Popo Park 
Anecdotario sinaloense 
El fut, el beis y la teoría de la relatividad 
(Un gastroenterólogo en mi pasado)
Despedida de Sinaloa
Vuelta, entre apagones, a Chilangolandia
Un kiosco muy vivo
De cubo en cubo
La revista Solidaridad
El recuento STUNAM vs. AAPAUNAM
Mi renuncia al PMT
(Mitos Geniales VIII: Boris Vladimirovich Mochalov)
El Movimiento de Acción Popular
Nace el Rayo
Los primeros meses del Rayo
Economía Informa
(Un partido de la Anabe) 
Hacia la unidad de la izquierda 
La formación del PSUM
El partido pensante
La devaluación de 1982 
Entre las elecciones y la Facultad 
Los foros temáticos en la campaña de 1982 
Nuevo viaje a Cuba 
De campaña con Arnoldo
Zócalo rojo
Las elecciones de 1982 y la discusión sobre el fraude
Prolegómenos de la nacionalización bancaria 
La nacionalización de la banca 
Un asalto frustrado, pero traumático
De la Madrid y la crisis 
En el unomásuno 
Cómo torturar un gato 
Las huelgas de junio de 1983
La última época de Solidaridad
(Mitos Geniales IX: Los profesores cubanos)
(Fernandomanía)
Mársico en México
En el diván I
La salida del unomásuno 
En el diván II 
Transcondovac
En el diván III
La creación de La Jornada 
Una semana de eclipse y muerte 
La gestación de un ensayo 
Cosas de tregua 
Haciendo bilis
La hepatitis 
En la ruta de Lampedusa
Nace Camilo
Artículos electorales, 1985 
Primeras encuestas 
"Ya no soy marxista" 
El pequeño científico socialista 
El secuestro de Arnoldo 
Las elecciones (y el chanchullo) de 1985 
El hacha y la tijera (y un par de ensayos)
El terremoto de 1985 (y un sueño)
Pumitas 
Las ganas de largarse 
Con chamba en La Jornada
El fucho en Xochimilco
El Mundial del 86
Informe sobre la crisis
Un accidente casero
Regreso a Italia (y la bolsa perdida)
Retorno a Módena
Un visionario, un resignado y un niño
Rumbo a Madrid (Niza)
Rumbo a Madrid (Barcelona y La Almudia de Doña Gudina) 
Seis días en Madrid 
Los Reyes en Valencia
Distintos tipos de frío
Il buon giornale 
La locura burocrática 
Lupo Solitario 
Viajes, varicela, diferencias futbolísticas y una cura mágica
Acreedores y deudores: un ensayo
Del Vaticano a Mali Losinj, dos viajes 
Fin del juego (de cambiar de país)
Un país igual, pero diferente, pero igual
La Bolsa y los elefantes
Los sueños de los estadios laberínticos
Apuestas por el tapado (y otras grillas)
Vientos de cambio
El Efecto Cárdenas
Expertos extraviados
Oligopolio social y nueva plebe
1988: campañas con proyectos
¡Prendida!
La primera encuesta del Proyecto Datavox
Carlos Pereyra y Riccardo Parboni
La segunda encuesta de Datavox: "Cárdenas, al alza; Salinas, a la baja"
1988: Cuando calló (y se cayó) el sistema
1988; numeritos postelectorales
Un coloquio en Nueva York
Una huelga en mal momento

La muerte de Fidel... una noche en la redacción